Plantando Iglesias En El Campo Misionero Por Medio de Institutos Bíblicos

¿Qué es la primera cosa que piensa cuando escucha del plantar iglesias misioneras?

¿Piensa de un misionero americano yendo a un campo extranjero para plantar una iglesia indígena? ¿Tiene imágenes del misionero americano laborando por años para plantar una iglesia y luego entregar esa iglesia a un nacional para que él pueda empezar a plantar otra iglesia?  Ese ha sido el método por muchos misioneros, y no queremos disminuir su fiel servicio al Señor; sin embargo, quisiéramos presentar otra ruta de plantar iglesias que encuentra su fuente en II Timoteo 2:1, 2, y es, plantar iglesias misioneras por medio del entrenamiento en institutos bíblicos.

 

¿Qué es la primera cosa que piensa cuando oye de un instituto bíblico?

Desafortunadamente, lo que viene a la mente es un “estudio bíblico” o una Escuela Dominical avanzada por los que quieren aprender un poco más que el laico típico.  El instituto bíblico en consideración en este folleto es uno que es formal, intensivo, y comprensivo; uno que ofrece un estudio del ministerio que es general pero retable para que el alumno pueda llegar a ser un “obrero que no tiene de qué avergonzarse,” ganando por ese entrenamiento la certeza “que usa bien la palabra de verdad.”

Antes de bosquejar a II Timoteo 2:1-2, déjenos presentar una pregunta a su mente: ¿Es el entrenamiento en un instituto una manera eficaz de plantar iglesias?  Considere este escenario:  un misionero americano va a un campo extranjero y empieza una iglesia desde el principio.  El Señor prospera a esa obra a tal nivel que el misionero puede pasar esa obra a un nacional después de cinco años de diligencia.  Según este escenario, en diez años estarían dos iglesias plantadas. 

 

Favor de pensar de otro escenario:  un misionero americano va a un campo extranjero e invierte su tiempo en entrenar a setenta alumnos en un instituto bíblico diseñado a entrenar a los futuros líderes de ese país.  Digamos que lleve seis años para el nacional entrenado para plantar una iglesia.  Después de cuatro años de entrenamiento, y luego seis años para el establecimiento de una iglesia, ese país vería treinta y cinco iglesias plantadas si solamente la mitad de los alumnos del instituto fuese a pastorear iglesias nacionales.

 

La ventaja vista en el escenario arriba de entrenamiento en institutos es mucha.  Primero, el misionero no tiene que buscar alguien en su congregación para tomar el pastorado, porque el nacional ya está preparado para servir como pastor.  Otra ventaja es cultural, ya que el pastor nacional no tiene que confrontar las ramificaciones de un americano pasando el liderazgo al nacional.  También, ¿quién entrenará al que va a tomar la posición del pastorado?  En el escenario de entrenamiento en un instituto, el futuro pastor ya ha sido entrenado adecuadamente para cumplir con el papel del pastor.  Con esos pensamientos en mente, vamos a ver la base bíblica de plantar iglesias por entrenamiento en institutos.

 

LA BASE BÍBLICA DE PLANTAR IGLESIAS POR ENTRENAMIENTO EN INSTITUTOS

MOTIVACIÓN (II Timoteo 2:1) Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesus.”

Bajo la inspiración del Espíritu Santo, el Apostol Pablo sigue con su instrucción al Pastor Timoteo, aun después de despedirle para salir a la obra del Evangelio.  Con pasión, Pablo compela a Timoteo a encontrar su fuerza “en la gracia que es en Cristo Jesús.”  Pablo entendió que el trabajo que le iba a dar a Timoteo no se podía hacer en la fuerza de un hombre mortal, sino solo por el poder de un Salvador omnipotente.  Cuando un misionero toma el trabajo de entrenar a otros a llenar el papel de pastor, se da cuenta que tiene un trabajo enorme y que el trabajo sencillamente es imposible hacerse por su propia fuerza limitada.

 

MANDATOS (II Timoteo 2:2) “Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.”  

Cuando alguien estudia las misiones, muchas veces se encuentra estudiando el Ciclo de Pablo, una filosofía de plantar iglesias derivada por estudiar el ministerio de plantar iglesias por el Apostol Pablo.  II Timoteo 2:2 es un resumen de este ciclo en tres partes, dada por Pablo a Timoteo.

 

1) ¡El Mandato Bíblico de APRENDER de Dios!  “Lo que has oído de mí ante muchos testigos . . .”      

Timoteo fue indoctrinado, o entrenado, por Pablo, y Timoteo pudo verificar por otras fuentes que lo que Timoteo estaba aprendiendo de Pablo era la verdad.  En un instituto bíblico, el entrenamiento bíblico de un misionero se duplica muchas veces en las vidas de alumnos nacionales preparando para el ministerio.  Hay otra ventaja cuando hay muchos misioneros trabajando juntos (“entre muchos testigos”) por la mutua de entrenar a jovenes para el ministerio, en que los alumnos tienen la ventaja de aprender de las diferentes experiencias y trasfondos de varios misioneros (¡muchos que han estado pastoreando por muchos años!).

 

2) ¡El Mandato Bíblico de ENSEÑAR a otros lo que uno ha aprendido.           . . . esto encarga a hombres fieles . . .”  

Era el deber de Timoteo de entregar a otros hombres fieles lo que fue entregado a él por Pablo.  Ahora, habiendo sido entrenados, los alumnos nacionales son capaces de enseñar a sus congregaciones lo que ellos han aprendido.

 

3) ¡El Mandato Bíblico de retar a aquellos que Ud. ha enseñado, ¡a REPRODUCIR en otros lo que han aprendido! “. . . que sean idóneos para enseñar también a otros.”

Timoteo tenía no solamente el deber de enseñarles a otros las verdades bíblicas, !pero también de dejar con ellos la responsabilidad de entrenar a otros!  Alumnos nacionales que han sido entrenados por misioneros (y después por otros nacionales, cuando algunos que se han graduado de buenos institutos bíblicos llegan a ser maestros en esos institutos bíblicos) tendrán las herramientas necesarias para enseñar a otros lo que han aprendido y también “pasarán la antorcha” del entrenamiento bíblico a aquellos que están entrenando.  Este proceso de “multiplicación” (otros entrenando a otros para entrenar a otros) es una aplicación directa de la Gran Comisión (vea Mateo 28:19-20).

 

Conclusión

Esperamos que este folleto haya sido informativo y que no haya sido tomado como un ataque contra maneras históricas y exitosas de plantar iglesias por aquellos que estaban haciendo precisamente lo que Dios les estaba llamándoles hacer.  Claro, una obra breve de esta naturaleza ni puede empezar a cubrir las muchas preguntas que puedan aparecer.  El propósito primordial de este folleto es explicar una manera alternativa y efectiva de plantar iglesias que está disponible através de entrenamiento por institutos y también presentar la evidencia de las Escrituras por esta retable manera de cumplir la Gran Comisión dada por el Señor a Sus discipulos.

 

Por Daniel E. Wokaty – Misionero de Instituto Práctico Ebenezer (Ebenezer Bible College) en Hermosillo, Sonora, Mexico; serviendo bajo MGM International. Se puede contactar el autor de este folleto por medio de la MGM Internacional o por correo electrónico: danopal@cleaninter.net.

 

Para corresponder con el liderazgo o misioneros de la MGM Internacional, contacte mgm@mgmi.org. 

 

 

 

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                 La familia de Wokaty 

 

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